EN TODAS LAS BATALLAS

en todas las batallas

EN TODAS LAS BATALLAS

Templario y Caballero…  Podríamos pensar que para encontrar la aguja hubiera que quemar todo el pajar, y quizás para evitar los incendios en los bosques tendríamos que cortar todos los árboles. Reflexiones y pensamientos muy básicos, rozando quizás la pobreza mental de quien los pone de manifiesto.

Aveces nos sucede que tenemos la impresión de no encajar en el traje de chaqueta que por alguna extraña razón nos hace sentirnos incómodos. Tal vez en más de una ocasión hemos experimentado esa asfixiante sensación de falta de Libertad, cuando hemos pertenecido a algún grupo social que anuncia fomentar, defender y divulgar una cultura y unos valores y hacen todo lo contrario, haciendo de todo ello solo un entretenido juego.

Muchísimas veces en esta vida, hemos podido comprobar los efectos que produce una sociedad basada en el materialismo puro y duro y el fanatismo empleado en su defensa, que lleva a cabo el ser humano y como estos actúan y cambian.

Individuos narcisistas y egoístas, espíritus frustrados de lo que quisieron ser y no pudieron, perdedores natos, actores de tercera y espectadores en la última fila de este gran teatro que es la vida. Hermanados en penitencia y guerreros con espadas de madera, santeros de lo terrenal y de lo divino, flageladores por un credo. Arrepentidos de lo propio por escaso, astronautas en cohetes de papel, y jinetes del apocalipsis. Descubridores de la paja en el ojo y conquistadores de sueños reconquistando pesadillas. Con lenguas de serpiente metida en harina, sanguijuelas robando la sangre hermanada, vendedores al mejor postor.

Los señores teólogos en su día definieron claramente los males principales en los que podía caer el ser humano, clasificándolo en número de 7 pecados capitales que además podían derivar en muchos otros más. Y además para que todos los pudieran entender le asignaron su correspondiente demonio.

A la lujuria le asignaron. Asmodeo, a la ira le correspondió… Amón a la Soberbia…Lucifer, a la envidia…Leviatán, a la Avaricia Mammon, a la Pereza…Belfegor y a la Gula…Belcebú.

Nuestro Señor Jesucristo decía “Cuidado con las palabras que confunden “es palabra del Señor, y podemos entender que a través de las palabras se miente y calumnia, que a través de ellas se manifiestan todos los demonios que una persona lleva dentro, te hacen dudar, confundir lugares y hasta rostros, con el único fin de destruir a la nada, a su prójimo, sin importar en la mayoría de los casos, los lazos que le puedan unir.

Templario y Caballero …Tu que vives en Libertad de Pensamiento y de Conciencia, y te enfrentas al devenir de tus días con la Fuerza de tu Fe en el Dios que vive en ti, llenando tu corazón con la Esperanza depositada en que el ser humano evolucione en el camino de la Verdad, y la Templanza necesaria para comprender y seguir luchando en la batalla de Dios.

Templario y Caballero… La Fortaleza que reina en ti y en tu espíritu, se manifiesta en la Humildad con la que ejerces la Caridad y guía con Generosidad y Prudencia a tus hermanos hacia un mundo de Justicia y de Paz.

Templario y Caballero… Sigues avanzando, no dejes nunca de luchar, en todas las batallas, no te canses nunca de tenderle la mano a todo el que lo pueda necesitar. Avanza y no mires atrás, continua tu camino sin miedo, sin temor, pues todos los demonios del mundo, ni uno solo se atrevería a tocar tu manto blanco, ni arrebatarte tu espada, porque solo con tu palabra haces transmutar todo a tu alrededor para salir victorioso una y mil veces más, para mayor Gloria de Nuestro Señor.

 

+++Nada para nosotros, Señor, nada para nosotros, sino a Tu Nombre sea dada la Gloria.+++

 

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