CUANDO EL ALMA…HABLA

CUANDO EL ALMA…HABLA 1

 

CUANDO EL ALMA HABLA

Templario y Caballero… Cuando el alma habla, cuando la desolación te alcanza y la pena te golpea. Cuando los sentimientos se esconden en un laberinto de dudas. Cuando todo lo construido se derrumba. Cuando tu propia sombra se planta delante de ti y te desafía. Cuando tu mente pelea con tus ojos negando lo que ves. Cuando la falsedad de las palabras se convierten en cuchillos de doble filo y van directos al corazón. Cuando lo entregas todo sin esperar nada a cambio. Cuando el hambre te come las entrañas para que otros se puedan alimentar. Cuando el honor y la dignidad se venden a precio de saldo. Cuando el abismo se hace tan profundo y oscuro, tapado por el velo de la desesperación. Cuando ya no te queda nada y no pueda ni siquiera caminar. Cuando pienses que todo está perdido… busca dentro de ti y encontrarás la respuesta a todas tus preguntas.

Templario… soldado de Cristo y Templo de Dios, tú has sido elegido para librar las batallas más difíciles. No te dejes amedrentar por los vaivenes de la vida ni de las palabras de los hombres, pues ni ellos mismos las entienden.

Te ofenderan y calumniaran. Te apartaran y te abandonaran a tu suerte negando hasta tu propia existencia. Dirán que te domina la Tibieza y te hablarán de honor y deshonor. Utilizaran palabras como Traición y Cobardía. Pero no lograrán hacer mella en ti, ni ofuscaran tu mente.

Templario y Caballero… cuando el tiempo pasa y los siglos se convierten en días y las noches en pesadillas que te zarandean y te recuerdan que hay una deuda que saldar con la Historia y la Memoria de 9 Caballeros Fundadores de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo del Templo de Salomón, y de todos los Caballeros Templarios que dieron su vida por Dios en defensa de su Palabra y del Verdadero Cristianismo.

Cuando los recuerdos se convierten en latigazos haciéndote sentir el martirio, el dolor y la agonía sufrida y padecida por todos tus hermanos Templarios condenados falsamente y ejecutados a morir en la hoguera, entre ellos nuestro anciano Gran Maestre Jacques De Molay, cuya palabra y rectitud, valentía, dignidad y honor no lograron doblegar en ningún momento, dando su vida defendiendo a la Orden Templaria, hasta las últimas consecuencias.

Cuando la rabia te consume al comprobar la multitud de órdenes, con todas sus derivaciones, que dicen ser Templarias y cada una con su correspondiente maestro de orquesta a los que les gustan que le llamen “gran maestre”, que no son más que basuras, desechos humanos de actores de la escena, payasos egocéntricos y fanáticos de una religiosidad falsa y manipuladora , cimentada y alimentada por el robo de voluntades, por la ignorancia, por la pobreza y por la adoración de lo artificial, valores representados por la Iglesia Católica de Roma, la misma ejecutora de los mayores genocidios cometidos contra la Humanidad. Y la misma que aún sigue manteniendo en vigor la Bula Papal Vox in Excelso, que condena a perpetuidad a todos los Caballeros Templarios del mundo.

¿Cómo se puede pretender aspirar a dos cosas tan contrarias y tan distintas entre sí?

O se defiende a la Iglesia Católica de Roma, asumiendo ser cómplices de todos sus crímenes y atrocidades, o se lucha contra ella para que reconozca la entrega y el sacrificio de todos los Caballeros Templarios caídos en batalla defendiendo el cristianismo, y les sean restituidos desde el primero hasta el último, su DIGNIDAD y su HONOR mediante la ANULACIÓN DE LA BULA PAPAL.

La mansedumbre y la sumisión de todos estos mal llamados “grandes maestres” a la Iglesia de Roma, para que se les reconozca ser los herederos de la ancestral Orden Templaria, cosa que dicha Iglesia nunca va hacer, hacen plantearse a algunas de estas susodichas ordenes templarias, acudir a otras iglesias de las muchas que hay en la vitrina de cara al público, para que, mediante la compra de algún título, les sea concedida esa distinción.

A estas actitudes y a estas iniciativas si se les pueden llamar actos de TIBIEZA, COBARDIA Y TRAICION.

Caballero y Templario… los tiempos están marcados, las batallas están dispuestas. Un ejército bien disciplinado corre por tus venas. Ponte el Manto Blanco de Dios y empuña fuerte tu espada, porque la guerra no ha hecho nada más que empezar. A tus enemigos ya los conoces. A tus hermanos los conocerás cuando estén luchando junto a ti. Tu Fe y la Verdad te harán vencer en todas y en cada una de las batallas a las que te tengas que enfrentar, para mayor Gloria de Nuestro Señor.

 

+++Nada para nosotros, Señor, nada para nosotros sino a Tu nombre sea dada la Gloria.+++

 

 

 

 

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