EL JURAMENTO

El Juramento

EL JURAMENTO

“Es hacia Dios y la Orden. No hacia el hombre, la Orden está por encima de este. Los hombres son solo instrumentos del Padre para hacer su Voluntad. Más el hombre no debe equivocar jamás su rol. Ni adjudicarse la Orden misma. Muchos sostienen que la Orden son sus miembros y los miembros son la Orden, y no está mal, pero más importante aún es ser parte de Ella. La Orden ha sobrevivido por los hombres y pese a ellos. El Juramento es un pacto entre Dios y tú, Templario. Lo que el Padre ha reservado para ti, es solo para ti y nadie puede cambiarlo o quitártelo. Nunca debes actuar en contra de tu Juramento solo por tener un sentido de pertenencia. No olvides jamás que cada acción es personal y recae sobre tu Alma. Alguien dijo valiente es aquel que dice la verdad aun a riesgo de perderlo todo. Más si lo que arriesga va en contra de tus principios, no pierdes nada.

 +Viva la Orden+ Honor al Temple+ Gloria a Dios

Templario y Caballero… un sentimiento inmenso, unos principios y unos valores. Tu juramento con Dios, inviolable, tu razón de vivir. Tu fe inquebrantable, el Camino y la Verdad, la Luz, la Palabra, el Propósito, Jesucristo Nuestro Señor el ejemplo a seguir. Frente a frente con el Padre, en el silencio y en la Oración.

Templario… tú no eres esclavo de nada ni de nadie ni tan siquiera de la Orden, pues tú eres la Orden haciéndola más fuerte con tu Luz. Dios te creó libre y siendo libre deberás acudir a su presencia. No permitas nunca que silencien tu voz y apaguen tu luz.

Nunca, jamás te escude en el silencio ante las injusticias, pues el silencio es el arma más poderosa del Mal. No te arrodilles ante nadie en este mundo, pues estarás perdiendo tu esencia divina. Tu Juramento es solo con Dios, y tu Lealtad te la debe solo a ti, a tus principios y a tus valores, a nadie más.

Caballero y Templario… la Orden eres tú y cuanto más fuerte sea tu Luz más fuerte será la Orden. Alumbra con todas las fuerzas de tu Alma, muestra con tu ejemplo el camino a tus hermanos perdidos en la sombra de la opulencia, la desidia, la envidia y la ambición. Hazle volver a la senda de la Verdad para que todos juntos hagamos renacer el verdadero espíritu Templario, alejando las sombras de este mundo, para mayor Gloria de Nuestro Señor.

+++Nada para nosotros, Señor, nada para nosotros, sino a Tu nombre sea dada la Gloria.+++

One thought on “EL JURAMENTO”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *