LA ORDEN TEMPLARIA

La Orden Templaria

LA ORDEN TEMPLARIA

Templario y Caballero…la Orden Templaria es un sentimiento grande, muy grande, que nace del Alma, libre y sin ataduras. Es un camino de rectitud, humildad y fe. Es un destino, una orientación, un final integrador espiritual con el Todo que es la esencia Divina de Dios.

La Orden Templaria es el instrumento. El Camino que todo ser humano debe recorrer en su vida, hasta fusionarse con el Creador. Es la Luz que te guía a través del Evangelio de Jesucristo y Maria Magdalena, la Palabra Verdadera, que te lleva a la misma Gloria del Padre.

Templario…la Orden Templaria no posee un carácter de pertenencia. No es un medio de persecución, condena o sometimiento de la libre voluntad de sus miembros. No posee barrotes ni cerrojos, que encierre o guarde absolutamente nada. No es una mazmorra que se utilice con intención de someter y/o privar de libertad a ningún ser humano.

No pertenece a nadie, no tiene dueño. No se puede comprar ni tampoco se puede vender. No es una tarta que se pueda trocear, ni se puede repartir a ver quién se lleva el trozo mayor según el número de integrantes que posean cada porción. No se puede dividir, pues ¿Quién osaría dividir el reino de Dios?

Caballero y Templario…guerrero y soldado de Cristo, siempre viajando a través del tiempo. Guardián y protector del camino que recorren las Almas benditas, guiadas por la sagrada Luz de Nuestro Señor. Templo, Espada y Manto Blanco con Cruz Paté sobre tus hombros. La fuerza del Temple que orienta en cada Era, en cada Tiempo vivido, a más y más seres humanos, hasta que en el mundo prevalezca una sola Fe, anhelando siempre descansar en los brazos de la Misericordia y del Amor Eterno, para mayor Gloria de Nuestro Señor.

+++Nada para nosotros, Señor, nada para nosotros, sino a Tu nombre sea dada la Gloria. +++

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