La Alimentación de Los Caballeros Templarios

La Alimentación de Los Caballeros Templarios

TEMPLARIOS Y CABALLEROS, HISTORIA, LEYENDA Y REFLEXIONES
¿Deseas saber como era la alimentación de los Caballeros Templarios? ¿Cómo se vivía dentro de las encomiendas la comida?, ¿Qué reglas regían en la mesa?

La Alimentación de Los Caballeros Templarios. A la mesa se debía acudir al oír la señal de la campana; cuando sonaba la referente a la hora de la comida, se debía acudir prontamente, pero se debía esperar a los clérigos y sacerdote para la bendición. Cada uno debía ser responsable de que hubiese pan y agua en la mesa antes de sentarse a ella. Una vez bendecida se podían sentar a la mesa, donde se comía en silencio «el pan y los manjares que Dios os ha dado«.

Si en el lugar que estaban acudía un sacerdote debían rezar un páter noster antes de partir el pan. No se podía pedir de forma expresa nada excepto pan y agua, ya que no se les promete nada más. (No era lo normal, ya que llevaban una buena alimentación acorde con su trabajo físico). Si los hermanos comían otra cosa, se podía exigir en privado el disponer de ella.


Si la carne y el pescado se encontraban en un estado no adecuado o crudo podían pedir que éstos fuesen remplazados, aunque se recomendaba esperar a que un hermano se diese cuenta y le ofreciese de su parte. Los caballeros, los sargentos y los escuderos comían por separado. Había, por tanto, dos servicios que se llamaban de los «conventos» y, en las grandes encomiendas incluso un tercer servicio en función de la existencia de la gran cantidad de hermanos y/o ocupaciones.

Como anteriormente se ha comentado sobre la alimentación de Los Caballeros Templarios , a la llamada de comida se debía acudir de forma inexcusable, a excepción del hermano herrador si estaba herrando un caballo o del hermano hornero si estaba amasando harina o cociendo el pan. (Importantísimas cuestiones las cuales no se podían posponer debido a la característica de su trabajo). En la mesa el lugar de honor estaba reservado para al comendador o preceptor de la casa.

Los primeros que llegaban y los más ancianos se sentaban de espaldas a la pared, dejando los restantes sitios para los siguientes en llegar. Las mesas estaban cubiertas por manteles blancos, y encima de ellos cada uno disponía de su cubierto, que estaba compuesto por: su copa, su escudilla, su cuchara, su cuchillo y su pedazo de pan. (Al principio de la Orden cada dos hermanos compartían una escudilla en señal de pobreza, pero posteriormente se abandonó esta práctica, seguramente en pos de la higiene).


Los servidores eran los encargados de servir agua o vino, pudiendo ser éste templado o fresco. Las señales hacia los servidores son simplemente esto, señales, ya que la única voz que se oye es la del hermano que ha subido a un púlpito a leer las sagradas escrituras. Nadie podía levantarse de la mesa antes que el comendador, salvo si tenía hemorragia nasal o sucedía alguna emergencia tal como un ataque o señal de alarma.

Las comidas eran importantes, y eran más abundantes que de las del servicio, (no eran éstas tampoco pobres o de peor calidad, sino que, debido al trabajo de los caballeros, defender tierra santa, debían estar en plena capacidad física en todo momento). Constaban de tres platos, mientras que para el servicio era sólo de dos.

¿Qué había en estos platos?, los productos de las encomiendas: huevos, aves de corral, buey, cerdo, legumbres y verduras del huerto, pescado de los estanques o ríos, vino de las viñas de la encomienda, trigo también de sus propiedades…Lo que no se consumía en las encomiendas de los productos producidos era vendido, y las sobras de la comida del día era entregada a los pobres. Después de las comidas era de obligación ir a la capilla a dar gracias de los alimentos recibidos.

+++Nada para nosotros Señor, nada para nosotros, sino a Tu nombre sea dada la Gloria+++

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antolinvall
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