Videos de Templarios

Orígenes de Los Templarios en Videos

En estos videos, exploraremos la historia de los templarios. La Orden del Temple sigue siendo una orden caballeresca, una orden religiosa y sobre todo una orden iniciática. Así que a cada candidato lo debía apadrinar un templario consciente de la vinculación que éste hecho generaba entre el aspirante y su padrino.
Pero la Orden nunca fue una orden secreta sino una orden discreta, con libertad para impartir el conocimiento según la Ley que prohíbe tirar las perlas en los estercoleros.

Las batallas de la Orden hoy no son las de ayer. Ni siquiera es un objetivo lo que pretendieron determinadas figuras del Temple en París después de la muerte de Jacques de Molay: ejercer la justicia de la Orden.

El Temple no pretende sustituir a poder alguno. Por el contrario intenta devolver al ser humano su Autoridad espiritual, su poder sobre la materia en el seno del Templo Eterno que se ha continuado en el tiempo y el espacio.

Cualquier adepto repasa en su mente todos estos conceptos y se pregunta a sí mismo de qué forma los llevaría a término…
¿Cómo le recibirían en su círculo cercano? ¿Cómo explicaría a su esposa y familiares a partir de ahora sus actividades y ocupaciones para llevar a término su función como Caballero Templario?

Más que nunca se sabe a sí mismo servidor de Dios y del Hombre Universal, el Nuevo Adán, pasajero como la propia Orden por un tiempo determinado pero, al fin, mediador entre el cielo y la tierra, con los instrumentos precisos para transformar la materia como el alquimista trabaja el «compost» o el mago del libro de Thot opera sobre la naturaleza de las cosas…

Hacer las etapas como un autómata. Su mente estaba en el Camino y su cuerpo era transportado cada etapa en la dirección correcta.
No le preocupa en exceso que sus paisanos le llamen «Loco» en el futuro. Tampoco que su mujer le reproche la falta de ambición… le preocupa el encuentro con quienes pueden ser Escuderos de la Orden en virtud de su discernimiento…
Pero como quien se quita un mal pensamiento, recita: «Non Nobis Domine…»