Los Caballeros Templarios : Su Historia, Principios y Virtudes.

Los Caballeros Templarios servimos como una brújula moral para la comunidad mundial y nos esforzamos por protegerla de todas las amenazas, tanto externas como internas. En todas las cosas, nuestro deber es con Dios.

A todos los Caballeros Templarios se les fue entregado el don más poderoso de todos para salvaguardar su mente, el don de la perseverancia. Forjado de la luz con la cual estan hechas las estrellas.

Vestirás una armadura más fuerte que el acero, te protegerá de todo lo que el mundo pueda brindarte. Llevarás una vida honorable, porque el honor libera el alma y cura la tristeza y la depresión.

Si el mundo se olvida de los valores y de los ideales, un Caballero Templario jamás retrocederá aunque sea minoría de uno, la verdad sigue siendo la verdad. Honrarás tu palabra como respetas tu vida. Ya que eso es lo único que posee realmente el hombre y la mujer.

Serás siempre frontal, aunque esto conlleve la pérdida de la comodidad. Solo amaras de una forma, hasta el final, de forma pura y sincera cargando un corazón que no conoce de traiciones.

Cuando las personas podridas te digan que es imposible, serás siempre la prueba viviente de que lo que solo se ocupa una mente virtuosa y honorable para conseguir todo.

Escucharas a necios, hipócritas, orgullosos y demás gente nefasta susurrarte al odio, endulzarte la mentira para que claudiques y te conviertas en eso que odias, pero jamás te traicionará por nada y nadie.

Las Virtudes Templarias

Todo Caballero debe poseer y aplicar las 7 Virtudes.

La primera porque sin Fe el Caballero no puede saber ni entender las cosas invisibles.

La segunda porque en la Esperanza está el Poder de Dios, no en la fuerza, ni en las armas del Caballero.

La tercera porque sin la Caridad, que es el Amor, el Caballero será cruel y no tendrá piedad ni misericordia. Y ningún Caballero sin ella podrá soportar la carga que debe llevar un corazón noble.

La cuarta porque sin Justicia un Caballero es injurioso y ofendedor, por lo que destruye a sí mismo.

La quinta Porque sin Prudencia el Caballero caerá en los daños corporales y espirituales y no tendrá razón, ni entendimiento, ni voluntad para mantener el honor de la caballería.

La sexta porque sin la Fortaleza el Caballero caerá en la Soberbia, la Ira, la Codicia, la Gula, la Envidia y la Lujuria, porque todas ellas le engendrarán flaquezas en el corazón y no le harán digno de ser amado. La fuerza corporal no es nada sin Humildad, ni Caridad y la Ira entumece el entendimiento, perturba el espíritu y echa de sí a la iluminación.

La séptima porque sin Templanza no tendrá medida en comer, beber, hablar, vestir y porque sin esta Virtud no se honra a la Caballería.

La práctica de todas ellas conducirá al Conocimiento y a la Sabiduría porque proceden de Dios, para mayor Gloria de Nuestro Señor.

+++Nada para nosotros Señor, nada para nosotros, sino a Tu nombre sea dada la Gloria+++

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